viernes, 29 de mayo de 2020

PLUMCAKE DE YOGUR Y CACAO.

Hola, hola hace poco hice unas magdalenas de yogur buenísimas, unos días más tarde quería hacer un ragalito a un amigo y en su familia hay intolerantes a la lactosa, así que pensé que la misma masa con yogur sin lactosa y formato plum cake sería ideal, después decidí que añadiría cacao puro en polvo a la mitad de la masa y así quedaría genial.


Los yogures pueden ser de cualquier clase, yo utilicé griegos naturales para las magdalenas y desnatados sin lactosa para el cake, o sea sirve cualquiera.
Lo que varía es el tiempo de horno, las magdalenas tardaron 22-25 minutos y el cake el doble, unos 50 minutos.


Ingredientes:
3 huevos.
180 grs. de azúcar.
100 grs. de aceite de oliva (AOVE).
2 yogures naturales.
1 cucharada de extracto de vainilla.
240 grs. de harina.
10 grs.de levadura Royal.
15 grs. de cacao puro en polvo.

Encendemos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.
Ponemos los huevos y el azúcar en un bol grande y los montamos con unas varillas eléctricas hasta espumar, cuando hayan doblado el volumen se añaden los yogures, la vainilla y el aceite, seguimos batiendo un poco más hasta que se incorpore todo.
Tamizamos la harina y el impulsor y lo añadimos poco a poco hasta incorporarlo todo. Si queda algún grumo se puede meter la varilla y darle unas vueltas hasta que quede una crema suave y lisa.
Se separa la mitad de la masa en otro bol y a una de las partes, normalmente la que menos volumen tenga, se le añade el cacao tamizado. Se remueve hasta integrar.
Se prepara un molde de plum cake pincelándolo con aceite, se vierte la mitad blanca y sobre ésta la mitad del cacao. Se introduce una brocheta y se hacen movimientos circulares para mezclar un poco los dos colores.
Lo metemos en el horno 45-50 minutos hasta que esté hecho. Pinchamos con una brocheta en el centro y si sale seca está bueno.


Es un cake muy simple pero está delicioso y presta mucho, salen desayunos y meriendas para todos je, je.


Bye.

viernes, 22 de mayo de 2020

PATATAS A LA RIOJANA.

Hola, hola con esto del confinamiento una tiene lo que tiene en la despensa pero mira con unas patatas y unos chorizos que congelé con la idea de hacer las  judias estofadas hice esta receta y la verdad es que quedó buenísima.


El único peligro que tiene es la grasa que suelta el chorizo por eso cuando está casi lista se desgrasa sacando con un cucharón el aceite que va por encima, el sabor se queda pero la mayor parte de la grasa se va, je, je.
Yo suelo utilizar el caldo de pollo de Mercadona pero se puede hacer con agua y una pastilla de caldo concentrado. De todas formas suelo poner mitad caldo y mitad agua hasta cubrir las patatas.
A mí me gusta poner algún chorizo picante para que tenga un fondo picantito pero se pueden poner todos dulces si no os gusta que tenga ese puntito.

Ingredientes para 4 personas:
7-8 patatas medianas.
2 chorizos frescos dulces.
2 chorizos frescos picantes.
1 cebolla.
3 dientes de ajo.
2 hojas de laurel.
1 cucharada de carne de pimiento choricero.
Caldo.

Partimos las cebollas picándolas en brunoise y picamos los ajos finitos.


Partimos los chorizos en rodajitas.


Pelamos las patatas y las partimos chascándolas para que cuando se cuezan suelten su almidón y espesen el caldo. Se mete el cuchillo y se dobla para que la patata se rompa.


Ponemos una cacerola al fuego con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, cuando se caliente añadimos la cebolla y un pellizquito de sal, le damos unas vueltas y cuando empiece a verse transparente se le añade el ajo. Esperamos un par de minutos y ponemos el chorizo.


Dejamos que vaya cocinándose, añadimos el pimiento choricero y las patatas. Le damos unas vueltas y ya podemos poner el caldo y el agua, si lo calentamos en el microondas mejor, así no cortaremos la cocción y si no a temperatura ambiente.



Una vez arranque a hervir se baja el fuego a fuego medio-bajo y se deja durante unos 40 minutos. Cuando veamos que la patata está cocida y que el caldo está espesito se apaga el fuego.
Al dejar de hervir el aceite sube a la superficie y con un cucharon lo retiramos para que el plato no quede pesado.
Y ya lo tenemos bueno, barato y fácil!



Bye!