viernes, 26 de mayo de 2017

MORCILLA DE VERANO Y UNA SORPRESA.

Hola, hola supongo que conoceréis esta receta sobretodo los que tengáis la Termomix porque a mí me la dio una amiga que la tiene y que le pasaron la receta para cocinarla en el robot de cocina en cuestión, pero en casa nos gustó mucho y yo me la he adaptado para poder hacerla con una sartén y luego triturarla en un vaso americano o en su defecto una minipiner (batidora de brazo de toda la vida je, je).
Es una receta que es apta para celíacos, intolerantes a la lactosa, vegetarianos e incluso veganos y sabe como si untaras morcilla pero en realidad es un paté de berenjena. 
La berenjena ahora en primavera es todo un lujo, está de temporada y por eso está buena y es barata, a parte de ser anticancerígena y antioxidante nutricionalmente es rica en potasio, cobre, ácido fólico, magnesio y fibra.


Ingredientes:
500 grs. de berenjena (con piel).
250 grs. de cebolla tierna.
aceite de oliva virgen extra.
Orégano, piñones, sal y pimienta.

Como vamos a triturar al final no hace falta esmerarnos mucho en el corte de la cebolla y la berenjena, yo lo corto a dados bastante grandes, pongo una sartén a fuego medio con un buen chorretón de aceite de oliva y pongo primero la cebolleta para que se poche unos 10 minutos.


Luego añado la berenjena cortada a dados con piel y todo, y la dejo unos 15 minutos dándole vueltas para que se poche junto con la cebolla.



Cuando ya casi está le añado sal, pimienta y un buen puñado de orégano.
Lo pongo en el vaso batidor y lo trituro.


En la misma sartén pongo un chorrito de aceite de oliva y doro un poco los piñones y añado el puré de berenjena y lo remuevo todo, lo pruebo y rectifico de sal, pimienta y orégano hasta que me sepa como la morcilla de cebolla.
Una vez atemperado se mete en el frigorífico y a untar sin cargos de conciencia que esta morcilla no sube el colesterol ja, ja, ja.



Bueno y ahora la sorpresa final como hice mucha y sobró he hecho para cenar una especie de coca rápida con una masa de hojaldre refrigerado bien pinchadita para que no suba, excepto el borde.
Le he untado la morcilla de verano que sobró, le he espolvoreado un poco de orégano y al horno precalentado a 200 grados 25 minutos.
Los primeros 20 minutos la he puesto en la parte más baja del horno para que se cueza el hojaldre y los últimos 5 minutos arriba para que se dore por encima y ha quedado espectacular!




La idea surgió una tarde porque siempre que compramos empanadillas variadas para merendar las que más me gustan son las de morcilla. La próxima vez haré empanadillas je, je.



Bye.

viernes, 12 de mayo de 2017

ALCACHOFAS CON ALMEJAS.

Hola, hola hoy vengo con una receta que es una maravilla, la escuchó mi madre en un programa de televisión y le gustó tanto que tuve que buscar el programa por internet y recuperar la receta para ver cómo se hacía y apuntar los ingredientes, pero valió la pena porque hay que ver lo buena que está!!


Después me pasa lo de siempre que las hemos hecho mil veces y se me ha olvidado hacer las fotos y el día que me preparo la cámara en el mercado no habían almejas grandes y lo he tenido que hacer con chirlas pero el resultado es el mismo y el sabor también, lo único es que las fotos hubiesen quedado mejor con las almejas grandes pero qué se le va a hacer!

Las alcachofas son un tesoro para nuestra salud contienen minerales, vitaminas y fibra, para las dietas son ideales por su poder saciante, y por otro lado las almejas contienen vitaminas del grupo B y un alto contenido en hierro aunque también contienen otros minerales como calcio, potasio y selenio.



Como todas las recetas que me gusta hacer es una receta fácil pero se tiene que hacer en 2 partes para  cuidar el punto de cocción, por la sencilla razón de que no se cuecen en el mismo tiempo las alcachofas que las almejas.

Los ingredientes son:
1 kg. de alcachofas.
1 cebolla.
2 dientes de ajo.
1 cucharada sopera de harina.
1 vaso de caldo de pescado (puede ser de brick o de pastilla).
250 grs. de almejas.

Lo primero que hay que hacer es lavar las almejas y ponerlas en agua con un buen pellizco de sal para que suelten la arena que puedan tener.


Después limpiar las alcachofas y cortarlas en seis trozos o en cuatro si son pequeñas, esto es lo que menos me gusta pero siempre procuro tener algún pinche de cocina que me ayude je, je.


Se ponen en agua y se les puede añadir limón, cosa que a mí no me gusta porque les cambia un poco el sabor, o perejil para que no se oscurezcan, pero si se van a usar rápidamente no es necesario.
Cortamos el ajo y la cebolla todo bien finito y ponemos una sartén con aceite de oliva a fuego medio para que no se dore rápidamente sino que se vaya pochando.


Ponemos otra sartén al fuego con las alcachofas escurridas, medio vaso de agua, sal y un chorretón de aceite de oliva, se tapa y se dejan cocer, cuando estén ya un poco cocidas se destapa la sartén para que el agua se evapore y se remueven para que se doren un poco en el aceite que hay en la sartén.


Mientras se van haciendo las alcachofas volvemos a la primera sartén donde se están pochando el ajo y la cebolla y añadimos una cucharada de harina y la sofreímos un poco, le damos unas vueltas y añadimos el caldo de pescado para hacer una velouté (que es como una bechamel pero en vez de leche utilizamos caldo).


Dejamos que cueza unos minutos sin dejar de remover y probamos de sabor por si hay que añadir sal o pimienta blanca al gusto.
Ahora cuando las alcachofas están hechas y la velouté ha espesado un poco se unifica todo en una sartén, yo suelo verter la velouté sobre las alcachofas y añado las almejas, se remueve un poco, se pone a fuego vivo y se tapa para que se abran las almejas, siempre controlando para que no se pegue a la sartén por la harina de la velouté.



Cuando ya se han abierto, cuestión de minutos, se sacan y a comer!.


Espero que las disfrutéis mucho antes de que acabe la temporada de las alcachofas.
Bye.

lunes, 8 de mayo de 2017

MUFFINS DE PLÁTANO, CACAO Y KEFIR.

Hola, hola hoy toca receta sanota pero no por eso no va a estar buenísima. Aunque parecen magdalenas muy consistentes no llevan chocolate (unas cuantas pepitas opcionales) ni mantequilla, las hago con aceite de oliva suave, con cacao puro sin azúcar, con 2 buenos plátanos maduros y con kéfir.


El kéfir es una bebida láctea de los paises del Cáucaso, es muy parecido al yogur líquido pero con muchos más probióticos y levaduras que favorecen la repoblación de la flora intestinal, además de ayudar en la digestión aporta calcio, fósforo, magnesio, vitaminas D y del grupo B. Es ideal para combatir la osteoporosis.
Además es un alimento apto para intolerantes a la lactosa porque en su proceso la lactosa se convierte en ácido láctico.

Hice alguna prueba, cosa que a los golosos de mi casa les encanta así ellos van dando su opinión, y al final me quedé con esta receta.
También estaba esperando a que viniese mi amiga Ana de Madrid que me traía cápsulas para muffins de esas chulas que me encantan pero claro no trajo sólo las cápsulas, vino con una selección alucinante de cosas para hacer repostería decorativa, hay hasta ojos de azúcar! ja, ja, ja.



Ingredientes:
2 huevos.
100 grs. de azúcar blanco.
100 grs. de azúcar moreno.
180 grs. de harina.
30 grs. de cacao puro en polvo.
1/2 sobre de levadura química (tipo Royal).
150 grs. de kefir natural.
80 grs. de aceite de oliva suave.
2 plátanos maduros.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
30 grs. de pepitas de chocolate (opcional).
Una pizca de sal.

Preparar la bandeja con los papeles elegidos.


Encender el horno a 180 grados.
Mezclar la harina, el cacao, la sal y la levadura y reservar.
Montar los huevos con unas varillas eléctricas con el azúcar (blanco y moreno) hasta que doblen el volúmen.
Añadir el aceite y la vainilla y batir hasta incorporarlo.


Añadir los ingredientes secos tamizados y remover con una espátula con cuidado hasta que no queden grumos. Machacar los plátanos con un tenedor y mezclarlos con los otros ingredientes y por último añadir el kéfir e incorporarlo.


Rellenar los moldes con la crema obtenida más o menos hasta la mitad o un poco más y poner unas pepitas de chocolate por encima. Meter en el horno a 180 grados 22-25 minutos.
Cuando las pinchéis con una brocheta en el centro y salga limpia, sacarlas del horno y pasarlas a una rejilla. En cuanto enfríen volarán!



Bye.