Hola, hola he encontrado la receta definitiva de quiche en este caso Lorraine. La saqué de un programa de viajes y cocina de ésos que me encantan je, je. Para colmo era un programa sobre París y pensé ésta la tengo que probar porque en París he comido las mejores quiches.
Ya sabréis que la quiche es una tarta salada con una base de pasta quebrada o masa brisa, una crema flanera de huevos y nata (o leche evaporada, creme fraiche ...) y los ingredientes que más os gusten. Si hacéis la quiche Lorraine lleva puerros, bacon y emmental, pero podéis poner salmón, otras verduras como espárragos trigueros, calabacín, queso de cabra u otros ingredientes.
Para esta tarta yo he hecho la masa quebrada casera porque gana mucho, hay que cocerla en blanco lo que quiere decir es que la pondremos unos 20-25 minutos sin el relleno en el horno para que la masa no quede cruda. Otro truco es pintarla con clara de huevo para impermeabilizarla y que el relleno no la humedezca. Pero voy ya con la receta y vais viendo que en realidad es muy fácil.
Ingredientes:
Para la masa quebrada:
250 grs. de harina normal.
100 grs. de mantequilla fría.
Agua fría.
Sal.
Para el relleno:
5-6 lonchas finas de bacon.
1 puerro (o cebolleta).
4 huevos.
1 tarrina de 200 grs. de crème fraîche (yo usé President).
100 grs. de queso emmental rallado.
1 cucharada de mostaza tipo dijon (opcional).
Primero haremos la masa porque tiene que reposar en la nevera, se puede hacer el día antes y sacarla un rato antes de utilizarla. Se pone en un bol la harina, la mantequilla cortada en cubos y un pellizco de sal y se va apretando con los dedos hasta deshacer la mantequilla y que la harina quede como terrosa entonces vamos añadiendo cucharadas de agua fría hasta que cohesione y sea una masa compacta. Yo lo hago con la amasadora pero a mano no cuesta nada de hacer.
Se envuelve en papel film y se deja reposar en la nevera mínimo una hora para que la mantequilla se endurezca.
Encendemos el horno a 180 grados.
Sacamos la masa de la nevera, espolvoreamos una superficie con harina y la estiramos con un rodillo hasta que quede fina.
La ajustamos sobre el molde y la pinchamos con un tenedor para que no suba.
Se forra con papel de horno y se le pone peso, yo utilizo unos garbanzos que tengo sólo para esto.
Se mete en el horno caliente en la parte de abajo porque lo que queremos es que se cueza la masa y la tendremos 20 minutos.
Ahora vamos con el relleno, en este caso ponemos una sartén al fuego, no muy fuerte, con un poco de aceite y sofreímos el puerro cortado finito y cuando se ablande incorporamos el bacon también a trocitos pequeños, le damos unas vueltas y retiramos del fuego. Escurrimos el aceite y sacamos a un plato para que se enfríe un poco.
Para preparar la crema hay que poner los huevos en un bol grande pero separaremos una clara para pintar la masa. Se bate un poco esa clara y cuando haga 20 minutos que tenemos la masa en el horno la sacamos, quitamos el papel con los garbanzos y pintamos la masa con la clara de huevo, volvemos a meter la masa ella sola en el horno para que se selle 5 minutos más.
Mezclamos la clara con los demás huevos y se baten, se añade la creme fraiche y el sofrito de bacon y puerro que teníamos reservado.
Volvemos a sacar la masa del horno, si queremos pintar la masa con mostaza ahora es el momento, ponemos el queso rallado por encima y echamos la crema flanera en la masa.
La volvemos a meter en el horno a 180 grados entre 25 y 30 minutos y cuando pinchéis en el centro y el cuchillo salga limpio ya está. A mí me gusta ponerla en el primer carril del horno (abajo) así la masa se cocerá mejor y si me queda muy blanca al final la gratino 2 minutos y se dora por encima.
Con una ensalada es una comida genial!
Bye.
viernes, 21 de julio de 2017
viernes, 7 de julio de 2017
PAN VIENNESE.
Hola, hola he estado unos días en París, mi ciudad favorita, es la quinta vez que voy y no me canso, de hecho podría volver y hacer mil cosas que tengo pendientes todavía, así que no descarto una sexta je, je.
Este viaje ha sido para enseñarles la ciudad a mi hermana y a mi sobrina así que hemos vuelto a los básicos Notre Dame, Tour Eiffel, Sacré Coeur ... pero también ha servido para coger ideas y más viajando con una golosa empedernida como mi hermana!
Hemos visitado tiendas de macarrons como Ladurée, pastelerías como La Brioche Dorée, heladerías exquisitas como Berthillon etc. y la boulangerie que teníamos más cerca de donde nos alojábamos que tenía un pan viennese que era para morirse de bueno, claro que los croissants, financiers y chausson aux pommes no se quedaban atrás, ja, ja, ja.
Así que ha sido llegar y ponerme a buscar recetas del dichoso pan, he sacado mi máquina amasadora y manos a la obra!
Los ingredientes que he utilizado son:
500 grs. de harina de repostería.
2 huevos.
1 pastilla de levadura fresca o 1 sobre de levadura de panadero seca (no vale levadura Royal).
60 grs. de mantequilla.
200 grs. de leche.
50 grs. de azúcar.
1 cucharadita (tamaño café) de sal.
Se calienta la leche hasta que esté tibia y se derrite la mantequilla en el microondas.
Yo utilicé la amasadora pero se puede hacer a mano, ponemos en el bol todos los ingredientes y se amasa 10 minutos hasta que la pasta esté lisa y elástica. Se tapa y se deja reposar 1 hora para que actúe la levadura y triplique su tamaño.
Una vez esté hecho este proceso se saca del bol y se aplasta para desgasificarla, se parte en 4 si queremos hacer barras o en 10 si queremos bollos.
Para hacer barras cada porción se aplasta con las manos y se enrolla de manera que las puntas se meten hacia el centro dejando un cilindro, se deja la parte lisa arriba y se coloca en una placa de horno con papel sulfurizado. Se van haciendo las demás y cuando estén todas se hacen varios cortes con una tijera y se pintan con leche, se tapan con un film aceitado para que no se pegue al pan y se dejan 1 hora para que vuelvan a levar.
Cuando hayan doblado su tamaño, encendemos el horno a 180 grados, se vuelven a pintar con leche y se pueden espolvorear con azúcar perlado (grueso) y se meten al horno precalentado entre 22-25 minutos. Yo suelo poner una bandeja a parte en el fondo del horno y cuando meto el pan le echo agua o cubitos de hielo en la bandeja caliente para generar vapor.
Es un pan delicioso, muy parecido a un brioche que combina perfectamente tanto con dulce como con salado.
Un desayuno genial, mitad con jamón y mitad con queso y mermelada casera de albaricoque. Os apetece?
Bye.
Este viaje ha sido para enseñarles la ciudad a mi hermana y a mi sobrina así que hemos vuelto a los básicos Notre Dame, Tour Eiffel, Sacré Coeur ... pero también ha servido para coger ideas y más viajando con una golosa empedernida como mi hermana!
| París en primavera. |
| Escaparate de Ladurée. |
Así que ha sido llegar y ponerme a buscar recetas del dichoso pan, he sacado mi máquina amasadora y manos a la obra!
Los ingredientes que he utilizado son:
500 grs. de harina de repostería.
2 huevos.
1 pastilla de levadura fresca o 1 sobre de levadura de panadero seca (no vale levadura Royal).
60 grs. de mantequilla.
200 grs. de leche.
50 grs. de azúcar.
1 cucharadita (tamaño café) de sal.
Se calienta la leche hasta que esté tibia y se derrite la mantequilla en el microondas.
Yo utilicé la amasadora pero se puede hacer a mano, ponemos en el bol todos los ingredientes y se amasa 10 minutos hasta que la pasta esté lisa y elástica. Se tapa y se deja reposar 1 hora para que actúe la levadura y triplique su tamaño.
Una vez esté hecho este proceso se saca del bol y se aplasta para desgasificarla, se parte en 4 si queremos hacer barras o en 10 si queremos bollos.
Para hacer barras cada porción se aplasta con las manos y se enrolla de manera que las puntas se meten hacia el centro dejando un cilindro, se deja la parte lisa arriba y se coloca en una placa de horno con papel sulfurizado. Se van haciendo las demás y cuando estén todas se hacen varios cortes con una tijera y se pintan con leche, se tapan con un film aceitado para que no se pegue al pan y se dejan 1 hora para que vuelvan a levar.
Cuando hayan doblado su tamaño, encendemos el horno a 180 grados, se vuelven a pintar con leche y se pueden espolvorear con azúcar perlado (grueso) y se meten al horno precalentado entre 22-25 minutos. Yo suelo poner una bandeja a parte en el fondo del horno y cuando meto el pan le echo agua o cubitos de hielo en la bandeja caliente para generar vapor.
| La 2ª barra por la izquierda va con azúcar perlado para los golosos. |
Es un pan delicioso, muy parecido a un brioche que combina perfectamente tanto con dulce como con salado.
Un desayuno genial, mitad con jamón y mitad con queso y mermelada casera de albaricoque. Os apetece?
Bye.
viernes, 23 de junio de 2017
CAKE DE AVENA Y ZANAHORIA.
Hola, hola hace poco me encontré esta receta curioseando por internet y me pareció la mar de interesante, sobretodo porque no dejamos de oír las incontables virtudes de la avena.
Esta receta la vi en el blog de "Directo al paladar" pero ya sabéis que a mí me gusta darle mi toque personal y añadir algún ingrediente y variar otros.
La avena contiene vitaminas E y del grupo B, muchos minerales (hierro, magnesio, zinc y calcio) y 6 de los 8 aminoácidos esenciales además de gran cantidad de fibra y carbohidratos.
Como me sobraron copos de avena de las galletas que hice pues me decidí a probarlo. Este cake lleva leche de avena por lo que lo pueden tomar los intolerantes a la lactosa pero si preferís leche de vaca y no tenéis ningún problema con ella se puede sustituir.
Ingredientes:
120 grs. de copos de avena.
120 grs. de harina integral.
120 grs. de azúcar moreno.
100 grs. de aceite de girasol.
200 grs. de leche de avena.
1 sobre de levadura química.
2 huevos.
120 grs. de zanahoria rallada.
Ralladura de 1 naranja.
40 grs. de zumo de naranja.
1 cucharada sopera de miel de caña.
1 pizca de sal.
Algunas nueces picadas.
Lo primero es calentar un poco la leche en el microondas y diluimos la miel de caña en ella, añadimos los copos de avena y removemos para que se hidraten. La miel de caña disfraza un poco el sabor de la avena, para los que no estamos muy acostumbrados a ella.
Encendemos el horno a 180 grados.
Espumamos los huevos y el azúcar con una batidora eléctrica hasta que la mezcla espese y añadimos el aceite, seguimos batiendo un poco más.
Añadimos la avena hidratada en la leche y removemos con una espátula hasta incorporar. Añadimos la zanahoria y la ralladura de naranja, removemos. Añadimos la harina, la levadura y la sal e incorporamos. Añadimos el zumo y removemos y por último las nueces.
Lo volcamos a un molde de cake y lo metemos en el horno, yo lo tuve los primeros 40 minutos a 180 grados después lo bajé a 150 y lo tuve 15 minutos más.
En cuanto pinchemos el centro y salga el cuchillo limpio ya lo tenemos, se saca del horno y se deja sobre una rejilla para que se enfríe.
Y nada, a disfrutar de un bizcocho sano y rico. La receta original lleva menos azúcar pero en casa somos golosillos y con esta cantidad nos gustó mucho.
Bye.
Esta receta la vi en el blog de "Directo al paladar" pero ya sabéis que a mí me gusta darle mi toque personal y añadir algún ingrediente y variar otros.
La avena contiene vitaminas E y del grupo B, muchos minerales (hierro, magnesio, zinc y calcio) y 6 de los 8 aminoácidos esenciales además de gran cantidad de fibra y carbohidratos.
Como me sobraron copos de avena de las galletas que hice pues me decidí a probarlo. Este cake lleva leche de avena por lo que lo pueden tomar los intolerantes a la lactosa pero si preferís leche de vaca y no tenéis ningún problema con ella se puede sustituir.
Ingredientes:
120 grs. de copos de avena.
120 grs. de harina integral.
120 grs. de azúcar moreno.
100 grs. de aceite de girasol.
200 grs. de leche de avena.
1 sobre de levadura química.
2 huevos.
120 grs. de zanahoria rallada.
Ralladura de 1 naranja.
40 grs. de zumo de naranja.
1 cucharada sopera de miel de caña.
1 pizca de sal.
Algunas nueces picadas.
Lo primero es calentar un poco la leche en el microondas y diluimos la miel de caña en ella, añadimos los copos de avena y removemos para que se hidraten. La miel de caña disfraza un poco el sabor de la avena, para los que no estamos muy acostumbrados a ella.
Encendemos el horno a 180 grados.
Espumamos los huevos y el azúcar con una batidora eléctrica hasta que la mezcla espese y añadimos el aceite, seguimos batiendo un poco más.
Añadimos la avena hidratada en la leche y removemos con una espátula hasta incorporar. Añadimos la zanahoria y la ralladura de naranja, removemos. Añadimos la harina, la levadura y la sal e incorporamos. Añadimos el zumo y removemos y por último las nueces.
Lo volcamos a un molde de cake y lo metemos en el horno, yo lo tuve los primeros 40 minutos a 180 grados después lo bajé a 150 y lo tuve 15 minutos más.
En cuanto pinchemos el centro y salga el cuchillo limpio ya lo tenemos, se saca del horno y se deja sobre una rejilla para que se enfríe.
Y nada, a disfrutar de un bizcocho sano y rico. La receta original lleva menos azúcar pero en casa somos golosillos y con esta cantidad nos gustó mucho.
Bye.
viernes, 16 de junio de 2017
PASTELITOS COMO LOS PANTERA ROSA.
Hola, hola con eso de que no me gusta tirar nada he reciclado el glaseado de la tarta de mango que hice para el cumpleaños de mi hermana y como era rosa he pensado que para unos pastelitos tipo Pantera Rosa quedaría genial y sí, la verdad es que han sido un éxito, están de vicio!!
Bueno empezaré por el principio, la semana pasada hice mi tarta de mango para el cumpleaños de mi hermana pero este año para que no fuese igual cambié la base de bizcocho de almendra por uno de cacao y el glaseado de chocolate con leche por uno de chocolate blanco con colorante, ése que llaman glaseado espejo y la verdad es que la tarta quedó genial.
Como me sobró glaseado y tenía el color igual al de los pastelitos Pantera Rosa se me ocurrió que podía intentar hacerlos y me puse a buscar recetas.
Las cantidades de los ingredientes variaban de una receta a otra pero lo que vi en todas igual es que el saborcito característico de los pastelitos lo da la mezcla de vainilla y la ralladura de naranja.
Así que como siempre acabé poniendo los ingredientes que mi sentido común me dictaba y la verdad es que estaban buenísimos hasta sin rellenar ni glasear.
Ingredientes:
3 huevos.
200 grs. de azúcar.
210 grs. de harina.
120 grs. de aceite de girasol.
120 grs. de leche.
10 grs. de levadura tipo Royal.
la ralladura de 1 naranja.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
Unas gotas de aroma de naranja (no es imprescindible pero yo tenía).
Para rellenar:
100 grs. de nata 35% m.g. para montar.
1 cucharada sopera de azúcar glass.
Unas gotas de esencia de vainilla.
El glaseado espejo que tenía.
Encender el horno a 180 grados.
Batir los huevos con el azúcar hasta que doblen el volúmen, añadir el aceite, la vainilla, el aroma y la ralladura de naranja y batir un poco más.
Tamizar la harina y la levadura química e incorporar la mitad a la mezcla de los huevos con movimientos envolventes, añadir la mitad de la leche e incorporar. Repetir con la harina que sobra y la leche.
Poner en el molde y hornear a 180 grados, yo los tuve 18 minutos.
En cuanto los saqué y se atemperaron un poco los pasé a una rejilla para que acabaran de enfriar.
Monté la nata con el azúcar glass y 2 gotitas de esencia de vainilla.
Los abrí y los rellené, pensé hacerlo con una manga pastelera pero al final lo hice con una cucharilla y quedaron bien.
Calenté el glaseado que tenía y los recubrí, lo hice 2 veces para que quedaran bien cubiertos. Aunque la cobertura de los pastelitos originales es más mate yo los hice por aprovechar el glaseado y la verdad es que de sabor quedaron realmente buenos.
Voy a poner la receta del glaseado espejo que utilicé, las cantidades son para la tarta y el que sobró me dió para 10 pastelitos.
300 grs. de chocolate blanco.
125 grs. de leche.
10 grs. de hojas de gelatina.
40 grs.de glucosa.
colorante rojo, yo usé el Red Christmas de Wilton.
Poner a remojo las hojas de gelatina en agua fría.
Calentar la leche y la glucosa en un cazo.
Fundir el chocolate blanco troceado en el microondas a golpes de calor de 30 segundos, con mucho cuidado de que no se queme. Cuando está casi fundido lo sacamos y removemos y con el propio calor que tiene se acaba de fundir y se añade al cazo. Se remueve para incorporarlo todo y cuando la mezcla sea lisa se saca del fuego y se incorporan las hojas de gelatina bien escurridas. Se vuelve a remover hasta que la mezcla esté lisa por completo, ahora con un palillo vamos incorporando el colorante hasta que nos guste el tono alcanzado, siempre poco a poco y con un palillo nuevo cada vez que lo metamos en el colorante para no contaminarlo.
Cuando está listo se cuela a una jarrita y a glasear!!
Glaseéis lo que glaseéis os va a quedar buenísimo y lo que sobra se cuela y a la nevera para otra vez.
Bye.
Bueno empezaré por el principio, la semana pasada hice mi tarta de mango para el cumpleaños de mi hermana pero este año para que no fuese igual cambié la base de bizcocho de almendra por uno de cacao y el glaseado de chocolate con leche por uno de chocolate blanco con colorante, ése que llaman glaseado espejo y la verdad es que la tarta quedó genial.
Como me sobró glaseado y tenía el color igual al de los pastelitos Pantera Rosa se me ocurrió que podía intentar hacerlos y me puse a buscar recetas.
Las cantidades de los ingredientes variaban de una receta a otra pero lo que vi en todas igual es que el saborcito característico de los pastelitos lo da la mezcla de vainilla y la ralladura de naranja.
Así que como siempre acabé poniendo los ingredientes que mi sentido común me dictaba y la verdad es que estaban buenísimos hasta sin rellenar ni glasear.
Ingredientes:
3 huevos.
200 grs. de azúcar.
210 grs. de harina.
120 grs. de aceite de girasol.
120 grs. de leche.
10 grs. de levadura tipo Royal.
la ralladura de 1 naranja.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
Unas gotas de aroma de naranja (no es imprescindible pero yo tenía).
Para rellenar:
100 grs. de nata 35% m.g. para montar.
1 cucharada sopera de azúcar glass.
Unas gotas de esencia de vainilla.
El glaseado espejo que tenía.
Encender el horno a 180 grados.
Batir los huevos con el azúcar hasta que doblen el volúmen, añadir el aceite, la vainilla, el aroma y la ralladura de naranja y batir un poco más.
Tamizar la harina y la levadura química e incorporar la mitad a la mezcla de los huevos con movimientos envolventes, añadir la mitad de la leche e incorporar. Repetir con la harina que sobra y la leche.
Poner en el molde y hornear a 180 grados, yo los tuve 18 minutos.
En cuanto los saqué y se atemperaron un poco los pasé a una rejilla para que acabaran de enfriar.
Monté la nata con el azúcar glass y 2 gotitas de esencia de vainilla.
Los abrí y los rellené, pensé hacerlo con una manga pastelera pero al final lo hice con una cucharilla y quedaron bien.
Calenté el glaseado que tenía y los recubrí, lo hice 2 veces para que quedaran bien cubiertos. Aunque la cobertura de los pastelitos originales es más mate yo los hice por aprovechar el glaseado y la verdad es que de sabor quedaron realmente buenos.
Voy a poner la receta del glaseado espejo que utilicé, las cantidades son para la tarta y el que sobró me dió para 10 pastelitos.
300 grs. de chocolate blanco.
125 grs. de leche.
10 grs. de hojas de gelatina.
40 grs.de glucosa.
colorante rojo, yo usé el Red Christmas de Wilton.
Poner a remojo las hojas de gelatina en agua fría.
Calentar la leche y la glucosa en un cazo.
Fundir el chocolate blanco troceado en el microondas a golpes de calor de 30 segundos, con mucho cuidado de que no se queme. Cuando está casi fundido lo sacamos y removemos y con el propio calor que tiene se acaba de fundir y se añade al cazo. Se remueve para incorporarlo todo y cuando la mezcla sea lisa se saca del fuego y se incorporan las hojas de gelatina bien escurridas. Se vuelve a remover hasta que la mezcla esté lisa por completo, ahora con un palillo vamos incorporando el colorante hasta que nos guste el tono alcanzado, siempre poco a poco y con un palillo nuevo cada vez que lo metamos en el colorante para no contaminarlo.
Cuando está listo se cuela a una jarrita y a glasear!!
Glaseéis lo que glaseéis os va a quedar buenísimo y lo que sobra se cuela y a la nevera para otra vez.
Bye.
viernes, 26 de mayo de 2017
MORCILLA DE VERANO Y UNA SORPRESA.
Hola, hola supongo que conoceréis esta receta sobretodo los que tengáis la Termomix porque a mí me la dio una amiga que la tiene y que le pasaron la receta para cocinarla en el robot de cocina en cuestión, pero en casa nos gustó mucho y yo me la he adaptado para poder hacerla con una sartén y luego triturarla en un vaso americano o en su defecto una minipiner (batidora de brazo de toda la vida je, je).
Es una receta que es apta para celíacos, intolerantes a la lactosa, vegetarianos e incluso veganos y sabe como si untaras morcilla pero en realidad es un paté de berenjena.
La berenjena ahora en primavera es todo un lujo, está de temporada y por eso está buena y es barata, a parte de ser anticancerígena y antioxidante nutricionalmente es rica en potasio, cobre, ácido fólico, magnesio y fibra.
Ingredientes:
500 grs. de berenjena (con piel).
250 grs. de cebolla tierna.
aceite de oliva virgen extra.
Orégano, piñones, sal y pimienta.
Como vamos a triturar al final no hace falta esmerarnos mucho en el corte de la cebolla y la berenjena, yo lo corto a dados bastante grandes, pongo una sartén a fuego medio con un buen chorretón de aceite de oliva y pongo primero la cebolleta para que se poche unos 10 minutos.
Luego añado la berenjena cortada a dados con piel y todo, y la dejo unos 15 minutos dándole vueltas para que se poche junto con la cebolla.
Cuando ya casi está le añado sal, pimienta y un buen puñado de orégano.
Lo pongo en el vaso batidor y lo trituro.
En la misma sartén pongo un chorrito de aceite de oliva y doro un poco los piñones y añado el puré de berenjena y lo remuevo todo, lo pruebo y rectifico de sal, pimienta y orégano hasta que me sepa como la morcilla de cebolla.
Una vez atemperado se mete en el frigorífico y a untar sin cargos de conciencia que esta morcilla no sube el colesterol ja, ja, ja.
Bueno y ahora la sorpresa final como hice mucha y sobró he hecho para cenar una especie de coca rápida con una masa de hojaldre refrigerado bien pinchadita para que no suba, excepto el borde.
Le he untado la morcilla de verano que sobró, le he espolvoreado un poco de orégano y al horno precalentado a 200 grados 25 minutos.
Los primeros 20 minutos la he puesto en la parte más baja del horno para que se cueza el hojaldre y los últimos 5 minutos arriba para que se dore por encima y ha quedado espectacular!
La idea surgió una tarde porque siempre que compramos empanadillas variadas para merendar las que más me gustan son las de morcilla. La próxima vez haré empanadillas je, je.
Bye.
Luego añado la berenjena cortada a dados con piel y todo, y la dejo unos 15 minutos dándole vueltas para que se poche junto con la cebolla.
Cuando ya casi está le añado sal, pimienta y un buen puñado de orégano.
Lo pongo en el vaso batidor y lo trituro.
En la misma sartén pongo un chorrito de aceite de oliva y doro un poco los piñones y añado el puré de berenjena y lo remuevo todo, lo pruebo y rectifico de sal, pimienta y orégano hasta que me sepa como la morcilla de cebolla.
Una vez atemperado se mete en el frigorífico y a untar sin cargos de conciencia que esta morcilla no sube el colesterol ja, ja, ja.
Bueno y ahora la sorpresa final como hice mucha y sobró he hecho para cenar una especie de coca rápida con una masa de hojaldre refrigerado bien pinchadita para que no suba, excepto el borde.
Le he untado la morcilla de verano que sobró, le he espolvoreado un poco de orégano y al horno precalentado a 200 grados 25 minutos.
Los primeros 20 minutos la he puesto en la parte más baja del horno para que se cueza el hojaldre y los últimos 5 minutos arriba para que se dore por encima y ha quedado espectacular!
La idea surgió una tarde porque siempre que compramos empanadillas variadas para merendar las que más me gustan son las de morcilla. La próxima vez haré empanadillas je, je.
Bye.
viernes, 12 de mayo de 2017
ALCACHOFAS CON ALMEJAS.
Hola, hola hoy vengo con una receta que es una maravilla, la escuchó mi madre en un programa de televisión y le gustó tanto que tuve que buscar el programa por internet y recuperar la receta para ver cómo se hacía y apuntar los ingredientes, pero valió la pena porque hay que ver lo buena que está!!
Después me pasa lo de siempre que las hemos hecho mil veces y se me ha olvidado hacer las fotos y el día que me preparo la cámara en el mercado no habían almejas grandes y lo he tenido que hacer con chirlas pero el resultado es el mismo y el sabor también, lo único es que las fotos hubiesen quedado mejor con las almejas grandes pero qué se le va a hacer!
Las alcachofas son un tesoro para nuestra salud contienen minerales, vitaminas y fibra, para las dietas son ideales por su poder saciante, y por otro lado las almejas contienen vitaminas del grupo B y un alto contenido en hierro aunque también contienen otros minerales como calcio, potasio y selenio.
Como todas las recetas que me gusta hacer es una receta fácil pero se tiene que hacer en 2 partes para cuidar el punto de cocción, por la sencilla razón de que no se cuecen en el mismo tiempo las alcachofas que las almejas.
Los ingredientes son:
1 kg. de alcachofas.
1 cebolla.
2 dientes de ajo.
1 cucharada sopera de harina.
1 vaso de caldo de pescado (puede ser de brick o de pastilla).
250 grs. de almejas.
Lo primero que hay que hacer es lavar las almejas y ponerlas en agua con un buen pellizco de sal para que suelten la arena que puedan tener.
Después limpiar las alcachofas y cortarlas en seis trozos o en cuatro si son pequeñas, esto es lo que menos me gusta pero siempre procuro tener algún pinche de cocina que me ayude je, je.
Se ponen en agua y se les puede añadir limón, cosa que a mí no me gusta porque les cambia un poco el sabor, o perejil para que no se oscurezcan, pero si se van a usar rápidamente no es necesario.
Cortamos el ajo y la cebolla todo bien finito y ponemos una sartén con aceite de oliva a fuego medio para que no se dore rápidamente sino que se vaya pochando.
Ponemos otra sartén al fuego con las alcachofas escurridas, medio vaso de agua, sal y un chorretón de aceite de oliva, se tapa y se dejan cocer, cuando estén ya un poco cocidas se destapa la sartén para que el agua se evapore y se remueven para que se doren un poco en el aceite que hay en la sartén.
Mientras se van haciendo las alcachofas volvemos a la primera sartén donde se están pochando el ajo y la cebolla y añadimos una cucharada de harina y la sofreímos un poco, le damos unas vueltas y añadimos el caldo de pescado para hacer una velouté (que es como una bechamel pero en vez de leche utilizamos caldo).
Dejamos que cueza unos minutos sin dejar de remover y probamos de sabor por si hay que añadir sal o pimienta blanca al gusto.
Ahora cuando las alcachofas están hechas y la velouté ha espesado un poco se unifica todo en una sartén, yo suelo verter la velouté sobre las alcachofas y añado las almejas, se remueve un poco, se pone a fuego vivo y se tapa para que se abran las almejas, siempre controlando para que no se pegue a la sartén por la harina de la velouté.
Cuando ya se han abierto, cuestión de minutos, se sacan y a comer!.
Espero que las disfrutéis mucho antes de que acabe la temporada de las alcachofas.
Bye.
Después me pasa lo de siempre que las hemos hecho mil veces y se me ha olvidado hacer las fotos y el día que me preparo la cámara en el mercado no habían almejas grandes y lo he tenido que hacer con chirlas pero el resultado es el mismo y el sabor también, lo único es que las fotos hubiesen quedado mejor con las almejas grandes pero qué se le va a hacer!
Las alcachofas son un tesoro para nuestra salud contienen minerales, vitaminas y fibra, para las dietas son ideales por su poder saciante, y por otro lado las almejas contienen vitaminas del grupo B y un alto contenido en hierro aunque también contienen otros minerales como calcio, potasio y selenio.
Como todas las recetas que me gusta hacer es una receta fácil pero se tiene que hacer en 2 partes para cuidar el punto de cocción, por la sencilla razón de que no se cuecen en el mismo tiempo las alcachofas que las almejas.
Los ingredientes son:
1 kg. de alcachofas.
1 cebolla.
2 dientes de ajo.
1 cucharada sopera de harina.
1 vaso de caldo de pescado (puede ser de brick o de pastilla).
250 grs. de almejas.
Lo primero que hay que hacer es lavar las almejas y ponerlas en agua con un buen pellizco de sal para que suelten la arena que puedan tener.
Después limpiar las alcachofas y cortarlas en seis trozos o en cuatro si son pequeñas, esto es lo que menos me gusta pero siempre procuro tener algún pinche de cocina que me ayude je, je.
Se ponen en agua y se les puede añadir limón, cosa que a mí no me gusta porque les cambia un poco el sabor, o perejil para que no se oscurezcan, pero si se van a usar rápidamente no es necesario.
Cortamos el ajo y la cebolla todo bien finito y ponemos una sartén con aceite de oliva a fuego medio para que no se dore rápidamente sino que se vaya pochando.
Ponemos otra sartén al fuego con las alcachofas escurridas, medio vaso de agua, sal y un chorretón de aceite de oliva, se tapa y se dejan cocer, cuando estén ya un poco cocidas se destapa la sartén para que el agua se evapore y se remueven para que se doren un poco en el aceite que hay en la sartén.
Mientras se van haciendo las alcachofas volvemos a la primera sartén donde se están pochando el ajo y la cebolla y añadimos una cucharada de harina y la sofreímos un poco, le damos unas vueltas y añadimos el caldo de pescado para hacer una velouté (que es como una bechamel pero en vez de leche utilizamos caldo).
Dejamos que cueza unos minutos sin dejar de remover y probamos de sabor por si hay que añadir sal o pimienta blanca al gusto.
Ahora cuando las alcachofas están hechas y la velouté ha espesado un poco se unifica todo en una sartén, yo suelo verter la velouté sobre las alcachofas y añado las almejas, se remueve un poco, se pone a fuego vivo y se tapa para que se abran las almejas, siempre controlando para que no se pegue a la sartén por la harina de la velouté.
Cuando ya se han abierto, cuestión de minutos, se sacan y a comer!.
Espero que las disfrutéis mucho antes de que acabe la temporada de las alcachofas.
Bye.
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