Hola, hola he estado dándole vueltas a esta receta hasta que he conseguido lo que buscaba, unos canelones ligeros pero con todo el sabor. La idea me la dio María, una chica de un grupo de Facebook en el cual estoy que se llama Cambia el chip, allí compartimos ideas y recetas saludables y ricas.
No llevan pasta porque en su lugar he puesto tiras muy finas de calabacín, el relleno podría haberlo hecho casero pero como no quería pasarme toda la mañana en la cocina he puesto un pisto de bote que sale buenísimo (marca Hida) mezclado con 1 lata de atún, bechamel y queso rallado para gratinar, simple pero buenísimo!
Lo que más trabajo me llevó fue sacar unas tiras anchas y bonitas porque como no tengo una mandolina lo hice con un pelador, entonces tuve que sobreponer hasta 3 para que diese la medida que yo quería para el canelón.
Los ingredientes para 10 canelones son:
2 calabacines hermosos.
1/2 bote de pisto de verduras.
1 lata de atún.
Para la salsa bechamel:
1 cucharada sopera de harina, leche, mantequilla, sal, pimienta blanca y nuez moscada.
Queso rallado (A mí me gusta poner emmental).
Mezclar el pisto con el atún y reservar.
Como os contaba antes hay que lavar y secar los calabacines para sacar unas tiras finas que nos harán el papel de la pasta de los canelones y yo lo hice con un simple pelador de verduras.
Después hay que superponerlas para que dé más o menos la medida de un canelón, si os salen anchas con 2 es suficiente, si no con 3. Ponemos una cucharada del pisto a un lado, enrollamos el calabacín para que cierre y cortamos el sobrante. Vamos poniéndolos en una bandeja para horno.
Todos los recortes que no aprovechéis se pueden guardar para una crema de calabacín que está bien buena je, je.
Una vez ya tenemos este paso sólo hay que hacer una bechamel y para ello ponemos un cazo al fuego con una cucharada de aceite y una de mantequilla, añadimos 1 cucharada de harina y la sofreímos. ahora vamos añadiendo poco a poco la leche sin dejar de remover e irá espesando. Se le pone sal, pimienta blanca y nuez moscada al gusto y cuando tengamos el espesor en el punto óptimo (ni clara, ni mazacote je, je) la ponemos sobre los canelones.
Se le añade el queso rallado y al horno bien caliente para que gratine, yo los tuve 15 minutos.
Lo que se ve quemado en la foto es el agua que soltó el pisto, pero los canelones estaban perfectos.
¿Quién dijo que los canelones resultan muy pesados para el verano? Éstos no, espero que os gusten.
Bye.
lunes, 5 de septiembre de 2016
miércoles, 31 de agosto de 2016
ENSALADA CÉSAR.
Hola, hola con el "caloret" hay que variar los menús, ahora en verano apetecen los gazpachos, salmorejos y sobretodo las ensaladas.
Esta ensalada es un puntazo porque en sí puede ser una comida completa, lleva verdura, hidratos de carbono y proteínas y además está buenísima.
La inventó el dueño de un restaurante llamado César Cardini en Tijuana (México) y por eso lleva su nombre, Ensalada César.
Tengo que decir que es una ensalada muy popular y que la podéis encontrar en muchos lugares del mundo porque es un plato internacional, pero como hecha en casa ya os digo yo que no.
Yo la pedí en Como (Italia) y me quedé con las ganas de meterme en la cocina y decirle al cocinero: "ven que te voy a enseñar cómo se hace una César, alma de cántaro!!" ja, ja, ja.
La ensalada original lleva lechuga romana, picatostes, parmesano y una salsa deliciosa aunque normalmente además se le pone pollo o bacon, incluso un huevo poché. Y yo la hago así:
Ingredientes:
1 lechuga romana (con hoja de roble o iceberg también queda muy buena).
8 ó 9 tomatitos cherry (opcional, yo hoy no tenía)
1 tallo de cebolleta.
1/2 aguacate.
3 lonchas de bacon. (Se puede cambiar por pechuga de pollo asada).
2 rebanadas de pan de molde.
lascas de parmesano.
Para la salsa:
1 huevo.
3 ó 4 filetes de anchoas en aceite.
1/2 diente de ajo.
unas gotas de limón.
1/2 cucharada de mostaza Dijon.
Aceite de girasol.
Lo primero es freír el pan, se corta a taquitos y en una sartén con un poco de aceite se fríe hasta que esté doradito y se reserva sobre papel de cocina para que no tenga exceso de aceite. En la misma sartén se doran las lonchas de bacon y se parten a trocitos.
Se monta la salsa como una mayonesa o allioli, se pone el medio ajo, las anchoas, la mostaza, unas gotas de limón, el huevo y un chorrito de aceite en el vaso largo de la batidora y se mete el brazo batidor hasta el fondo, se le da marcha y se va añadiendo aceite en hilo hasta que quede una mayonesa bien montada, procurad tener todos los ingredientes a temperatura ambiente y no se os cortará.
Cuando está lista se le añade una cucharada de agua (ó 2) para aligerarla, tiene que quedar una salsa que la dejes caer y caiga a chorro.
Ahora se monta en un plato grande se pone la lechuga bien lavada y escurrida,
Se añade la cebolleta, el aguacate, el bacon (o pollo), si tenéis tomates cherry partidos por la mitad, los picatostes de pan, las lascas de parmesano (yo hoy no tenía y he puesto un buen manchego curado) y la salsa por encima. Es un verdadero placer!!
Bye.
Esta ensalada es un puntazo porque en sí puede ser una comida completa, lleva verdura, hidratos de carbono y proteínas y además está buenísima.
La inventó el dueño de un restaurante llamado César Cardini en Tijuana (México) y por eso lleva su nombre, Ensalada César.
Tengo que decir que es una ensalada muy popular y que la podéis encontrar en muchos lugares del mundo porque es un plato internacional, pero como hecha en casa ya os digo yo que no.
Yo la pedí en Como (Italia) y me quedé con las ganas de meterme en la cocina y decirle al cocinero: "ven que te voy a enseñar cómo se hace una César, alma de cántaro!!" ja, ja, ja.
La ensalada original lleva lechuga romana, picatostes, parmesano y una salsa deliciosa aunque normalmente además se le pone pollo o bacon, incluso un huevo poché. Y yo la hago así:
Ingredientes:
1 lechuga romana (con hoja de roble o iceberg también queda muy buena).
8 ó 9 tomatitos cherry (opcional, yo hoy no tenía)
1 tallo de cebolleta.
1/2 aguacate.
3 lonchas de bacon. (Se puede cambiar por pechuga de pollo asada).
2 rebanadas de pan de molde.
lascas de parmesano.
Para la salsa:
1 huevo.
3 ó 4 filetes de anchoas en aceite.
1/2 diente de ajo.
unas gotas de limón.
1/2 cucharada de mostaza Dijon.
Aceite de girasol.
Lo primero es freír el pan, se corta a taquitos y en una sartén con un poco de aceite se fríe hasta que esté doradito y se reserva sobre papel de cocina para que no tenga exceso de aceite. En la misma sartén se doran las lonchas de bacon y se parten a trocitos.
Se monta la salsa como una mayonesa o allioli, se pone el medio ajo, las anchoas, la mostaza, unas gotas de limón, el huevo y un chorrito de aceite en el vaso largo de la batidora y se mete el brazo batidor hasta el fondo, se le da marcha y se va añadiendo aceite en hilo hasta que quede una mayonesa bien montada, procurad tener todos los ingredientes a temperatura ambiente y no se os cortará.
Cuando está lista se le añade una cucharada de agua (ó 2) para aligerarla, tiene que quedar una salsa que la dejes caer y caiga a chorro.
Ahora se monta en un plato grande se pone la lechuga bien lavada y escurrida,
Se añade la cebolleta, el aguacate, el bacon (o pollo), si tenéis tomates cherry partidos por la mitad, los picatostes de pan, las lascas de parmesano (yo hoy no tenía y he puesto un buen manchego curado) y la salsa por encima. Es un verdadero placer!!
Bye.
martes, 23 de agosto de 2016
BOEUF BOURGUIGNON (TERNERA EN SALSA DE VINO).
Hola, hola hoy traigo una receta más de invierno que de verano, pero mira tú, ¿no os pasa que con el calor todo son recetas fresquitas y llega un momento que te apetece algo contundente? pues eso!
He hecho esta receta y voy a servir la mitad, lo acompañaré de la ensaladilla de marisco y comeremos de pica-pica y así ya no resultará tan heavy je, je. La otra mitad irá al congelador que después me vendrá la mar de bien.
Esta receta es de un plato típicamente francés, de la región de Borgoña, principalmente lleva mucho vino tinto (cuanto mejor sea el vino, mejor estará la salsa), panceta salada y champiñones.
Hay que poner a macerar la carne en el vino desde la noche anterior y después aprovechar ese vino, yo tenía un Berberana carta de plata por casa, un Rioja normalito que para este guiso me pareció ideal.
En algunas recetas junto con la carne también se maceran las verduras y especias pero yo lo he probado de las dos maneras y prefiero macerar sólo la carne porque sino queda demasiado fuerte.
Los franceses usan mantequilla para cocinar pero yo lo he hecho con aceite de oliva virgen que en casa nos gusta más y es más sano.
Los ingredientes que he utilizado son:
1.200 grs. de morcillo (garreta) de ternera.
3 lonchas de panceta salada.
1 botella de vino tinto.
1 puerro.
3 zanahorias.
2 cebollas medianas.
3 ajos.
12 champiñones medianos.
1/2 pastilla de caldo de carne.
1 cucharada de harina.
2 cucharadas de tomate frito.
1 pastilla de sacarina.
Sal.
20 bolitas de pimienta en grano.
4 clavo de olor.
2 hojas de laurel y 1 ramita de tomillo.
Lo primero es poner a macerar la carne cortada en trozos medianos con el vino toda la noche en el frigorífico.
Al día siguiente se sacan los trozos de carne a un plato en el que habremos puesto dos hojas de papel de cocina para que se escurra y con otra podemos secarla un poco por encima. El vino se reserva para después colarlo y añadirlo al guiso.
Se corta la panceta a daditos.
Se prepara toda la verdura, se lava y se corta a rodajas no muy finas porque va a hervir bastante y sino se va a deshacer.
Se preparan las especias para que no se nos olvide nada.
Se pone una olla al fuego, yo usé la olla rápida para no tener que esperar 3 horas, con un buen chorretón de aceite y se sofríe la panceta. Una vez dorada la retiramos a un plato. En ese mismo aceite vamos sellando la carne y sacándola al plato una vez esté dorada.
Cuando terminamos con la carne ponemos la cebolla, el puerro, los ajos y las zanahorias y les damos una vuelta. Añadimos el tomate frito.
Aprovechamos para desglasar la olla si tiene trocitos que se han pegado en el fondo, ponemos sal y la cucharada de harina, se remueve todo y se añade toda la carne y la panceta con el jugo que habrá soltado en el plato. Se cuela el vino en la olla y se añade 1/2 litro de agua, media pastilla de caldo concentrado de carne y las especias (laurel, pimienta, clavo y tomillo).
Ahora hay que esperar a que hierva para desespumar quitando las impurezas que vayan por arriba en el caldo, una vez hayamos desespumado el caldo se cierra la olla y yo la tuve 50 minutos desde que empezó a salir el vapor.
Mientras lavé, troceé los champiñones en cuartos y los salteé en una sartén con un chorrito de aceite de oliva para añadirlos a última hora.
Cuando apaguemos el fuego y haya salido el vapor se abre la olla, se prueba y normalmente se rectifica de sal, la acidez del vino se contrarresta con una pastilla de sacarina o una cucharada de azúcar, y se añaden los champiñones bien escurridos.
Si hay mucho caldo, como en mi caso, se pone a fuego fuerte sin la tapa para que reduzca el caldo y se forme esa salsa divina!
La mejor forma de comerla es acompañada con un buen puré de patatas, pero también está muy buena con patatas fritas o pasta hervida como me la sirvieron a mí en Chartier, un restaurante de París que me encanta.
Y la que me sobró al congelador!
Bye.
He hecho esta receta y voy a servir la mitad, lo acompañaré de la ensaladilla de marisco y comeremos de pica-pica y así ya no resultará tan heavy je, je. La otra mitad irá al congelador que después me vendrá la mar de bien.
Esta receta es de un plato típicamente francés, de la región de Borgoña, principalmente lleva mucho vino tinto (cuanto mejor sea el vino, mejor estará la salsa), panceta salada y champiñones.
Hay que poner a macerar la carne en el vino desde la noche anterior y después aprovechar ese vino, yo tenía un Berberana carta de plata por casa, un Rioja normalito que para este guiso me pareció ideal.
En algunas recetas junto con la carne también se maceran las verduras y especias pero yo lo he probado de las dos maneras y prefiero macerar sólo la carne porque sino queda demasiado fuerte.
Los franceses usan mantequilla para cocinar pero yo lo he hecho con aceite de oliva virgen que en casa nos gusta más y es más sano.
Los ingredientes que he utilizado son:
1.200 grs. de morcillo (garreta) de ternera.
3 lonchas de panceta salada.
1 botella de vino tinto.
1 puerro.
3 zanahorias.
2 cebollas medianas.
3 ajos.
12 champiñones medianos.
1/2 pastilla de caldo de carne.
1 cucharada de harina.
2 cucharadas de tomate frito.
1 pastilla de sacarina.
Sal.
20 bolitas de pimienta en grano.
4 clavo de olor.
2 hojas de laurel y 1 ramita de tomillo.
Lo primero es poner a macerar la carne cortada en trozos medianos con el vino toda la noche en el frigorífico.
Al día siguiente se sacan los trozos de carne a un plato en el que habremos puesto dos hojas de papel de cocina para que se escurra y con otra podemos secarla un poco por encima. El vino se reserva para después colarlo y añadirlo al guiso.
Se corta la panceta a daditos.
Se prepara toda la verdura, se lava y se corta a rodajas no muy finas porque va a hervir bastante y sino se va a deshacer.
Se preparan las especias para que no se nos olvide nada.
Se pone una olla al fuego, yo usé la olla rápida para no tener que esperar 3 horas, con un buen chorretón de aceite y se sofríe la panceta. Una vez dorada la retiramos a un plato. En ese mismo aceite vamos sellando la carne y sacándola al plato una vez esté dorada.
Cuando terminamos con la carne ponemos la cebolla, el puerro, los ajos y las zanahorias y les damos una vuelta. Añadimos el tomate frito.
Aprovechamos para desglasar la olla si tiene trocitos que se han pegado en el fondo, ponemos sal y la cucharada de harina, se remueve todo y se añade toda la carne y la panceta con el jugo que habrá soltado en el plato. Se cuela el vino en la olla y se añade 1/2 litro de agua, media pastilla de caldo concentrado de carne y las especias (laurel, pimienta, clavo y tomillo).
Ahora hay que esperar a que hierva para desespumar quitando las impurezas que vayan por arriba en el caldo, una vez hayamos desespumado el caldo se cierra la olla y yo la tuve 50 minutos desde que empezó a salir el vapor.
Mientras lavé, troceé los champiñones en cuartos y los salteé en una sartén con un chorrito de aceite de oliva para añadirlos a última hora.
Cuando apaguemos el fuego y haya salido el vapor se abre la olla, se prueba y normalmente se rectifica de sal, la acidez del vino se contrarresta con una pastilla de sacarina o una cucharada de azúcar, y se añaden los champiñones bien escurridos.
Si hay mucho caldo, como en mi caso, se pone a fuego fuerte sin la tapa para que reduzca el caldo y se forme esa salsa divina!
La mejor forma de comerla es acompañada con un buen puré de patatas, pero también está muy buena con patatas fritas o pasta hervida como me la sirvieron a mí en Chartier, un restaurante de París que me encanta.
Y la que me sobró al congelador!
Bye.
sábado, 23 de julio de 2016
PASTELITOS DE POLLO AL CURRY.
Hola, hola ¿no os ha pasado alguna vez que os ha sobrado pechuga de pollo o bien asada a la plancha o bien hervida (de algún caldo o del cocido)? pues bien no se la deis al perro que yo traigo una receta para aprovechar las sobras de pollo je, je.
A mí me encanta el curry, sobretodo el tikka masala, pero esta receta es mucho más sencilla y rápida.
Se prepara en un momento y puede valer para rellenar unos sandwiches o unas minitartaletas para un pica-pica, pero yo hoy lo voy a hacer con hojaldre.
Este tipo de preparación se puede hacer con leche de coco, nata o leche evaporada y queda genial pero a mí me gusta hacerlo con yogur griego porque resulta más ligero y saludable.
Ingredientes:
1 lámina de hojaldre rectangular (yo uso refrigerado pero puede ser congelado).
2 filetes de pollo (asado o hervido).
1/2 manzana.
1 cebolla mediana.
1 puñadito de pasas sultanas.
2 cucharadas (postre) de curry en polvo.
1 yogur griego natural y sin azúcar.
1 huevo para pintar el hojaldre.
Cortamos en brunoise la cebolla, la manzana pelada y las sobras de pechuga de pollo.
Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite y rehogamos la cebolla, cuando está transparente añadimos la manzana y dejamos que se poche todo junto.
Añadimos las pasas, les damos una vuelta y el pollo.
Añadimos el curry en polvo y lo removemos y enseguida el yogur para que el curry no se queme.
Apartamos del fuego y lo dejamos que se atempere para que el calor no estropee la masa de hojaldre.
Cuando esté frío el relleno encendemos el horno a 180 grados, desenrollamos el hojaldre y cortamos dos piezas iguales para montar cada pastel.
Ponemos el relleno sobre una parte, pintamos los bordes con agua y tapamos con la otra parte presionando un poco sin apretar demasiado para no estropear las capas del hojaldre.
Pinchamos un poco la superficie para que al cocer salga el vapor y pintamos con el huevo batido para que quede doradito.
Lo metemos al horno unos 15-20 minutos o hasta que veamos que está dorado.
Está delicioso y con un poco de ensalada una cena perfecta!
Bye.
A mí me encanta el curry, sobretodo el tikka masala, pero esta receta es mucho más sencilla y rápida.
Se prepara en un momento y puede valer para rellenar unos sandwiches o unas minitartaletas para un pica-pica, pero yo hoy lo voy a hacer con hojaldre.
Este tipo de preparación se puede hacer con leche de coco, nata o leche evaporada y queda genial pero a mí me gusta hacerlo con yogur griego porque resulta más ligero y saludable.
Ingredientes:
1 lámina de hojaldre rectangular (yo uso refrigerado pero puede ser congelado).
2 filetes de pollo (asado o hervido).
1/2 manzana.
1 cebolla mediana.
1 puñadito de pasas sultanas.
2 cucharadas (postre) de curry en polvo.
1 yogur griego natural y sin azúcar.
1 huevo para pintar el hojaldre.
Cortamos en brunoise la cebolla, la manzana pelada y las sobras de pechuga de pollo.
Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite y rehogamos la cebolla, cuando está transparente añadimos la manzana y dejamos que se poche todo junto.
Añadimos las pasas, les damos una vuelta y el pollo.
Añadimos el curry en polvo y lo removemos y enseguida el yogur para que el curry no se queme.
Apartamos del fuego y lo dejamos que se atempere para que el calor no estropee la masa de hojaldre.
Cuando esté frío el relleno encendemos el horno a 180 grados, desenrollamos el hojaldre y cortamos dos piezas iguales para montar cada pastel.
Ponemos el relleno sobre una parte, pintamos los bordes con agua y tapamos con la otra parte presionando un poco sin apretar demasiado para no estropear las capas del hojaldre.
Pinchamos un poco la superficie para que al cocer salga el vapor y pintamos con el huevo batido para que quede doradito.
Lo metemos al horno unos 15-20 minutos o hasta que veamos que está dorado.
Está delicioso y con un poco de ensalada una cena perfecta!
Bye.
viernes, 15 de julio de 2016
ENSALADILLA DE MARISCO.
Hola, hola estos días he estado haciendo pruebas y he hecho una ensaladilla que merece un post porque ha salido realmente deliciosa.
En casa nos gusta mucho la ensaladilla pero quería darle un toque más de fiesta así que lo que hice fue poner media cabeza de merluza y una espina que tenía por el congelador y hervir las patatas en el mismo agua. Siempre que compréis pescado (merluza, salmón, dorada ...) guardar las cabezas y espinas bien limpias en el congelador, después para una receta como la de hoy, para una fideuá o un arroz a banda os va a venir genial.
Los ingredientes que utilicé son:
2 patatas grandes.
1 zanahoria.
1/2 cabeza de merluza y 1 espina.
250 grs. de merluza limpia (yo uso filete de merluza sin piel).
100 grs. de gamba pequeña.
3 palitos de cangrejo grandes (5 ó 6 tipo krissia).
2 huevos duros.
1 lata de atún.
Mayonesa.
Aceitunas, pimiento y langostinos cocidos para decorar.
Poner una olla con agua a hervir. Cuando el agua esté caliente se poner la espina y la cabeza de la merluza, las patatas peladas y partidas en trozos, la zanahoria pelada y partida a trozos grandes y sal.
Se deja hervir media hora o hasta que la patata y la zanahoria estén cocidas, cuando falten 10 minutos se incorpora la merluza y cuando falte 1 minuto las gambas peladas para que no se pasen de cocción.
Se cuela el caldo que se puede utilizar para un guiso o sopa y se reserva todo lo demás.
Se hierven a parte los huevos 10 minutos. Cuando estén se refrescan en agua fría y se pelan.
Se corta bien chiquitito todo: las gambas, los palitos de surimi y los huevos duros (yo reservé una de las dos yemas para decorar).
Se va chafando con un tenedor la patata, la zanahoria, se desmenuza la merluza, el atún escurrido, se añaden las gambas, los palitos y los huevos. Se sala y se le añade medio bote de mayonesa, en verano ya sabéis ... mejor no correr riesgos y utilizar una de bote.
Cuando esté todo mezclado se pasa a un plato, se deja lisa con el revés de una cuchara y se cubre con más mayonesa y se decora con lo que más os guste aceitunas, pimiento de bote, la yema de huevo duro rallada ...
Bye.
En casa nos gusta mucho la ensaladilla pero quería darle un toque más de fiesta así que lo que hice fue poner media cabeza de merluza y una espina que tenía por el congelador y hervir las patatas en el mismo agua. Siempre que compréis pescado (merluza, salmón, dorada ...) guardar las cabezas y espinas bien limpias en el congelador, después para una receta como la de hoy, para una fideuá o un arroz a banda os va a venir genial.
Los ingredientes que utilicé son:
2 patatas grandes.
1 zanahoria.
1/2 cabeza de merluza y 1 espina.
250 grs. de merluza limpia (yo uso filete de merluza sin piel).
100 grs. de gamba pequeña.
3 palitos de cangrejo grandes (5 ó 6 tipo krissia).
2 huevos duros.
1 lata de atún.
Mayonesa.
Aceitunas, pimiento y langostinos cocidos para decorar.
Poner una olla con agua a hervir. Cuando el agua esté caliente se poner la espina y la cabeza de la merluza, las patatas peladas y partidas en trozos, la zanahoria pelada y partida a trozos grandes y sal.
Se deja hervir media hora o hasta que la patata y la zanahoria estén cocidas, cuando falten 10 minutos se incorpora la merluza y cuando falte 1 minuto las gambas peladas para que no se pasen de cocción.
Se cuela el caldo que se puede utilizar para un guiso o sopa y se reserva todo lo demás.
Se hierven a parte los huevos 10 minutos. Cuando estén se refrescan en agua fría y se pelan.
Se corta bien chiquitito todo: las gambas, los palitos de surimi y los huevos duros (yo reservé una de las dos yemas para decorar).
Se va chafando con un tenedor la patata, la zanahoria, se desmenuza la merluza, el atún escurrido, se añaden las gambas, los palitos y los huevos. Se sala y se le añade medio bote de mayonesa, en verano ya sabéis ... mejor no correr riesgos y utilizar una de bote.
Cuando esté todo mezclado se pasa a un plato, se deja lisa con el revés de una cuchara y se cubre con más mayonesa y se decora con lo que más os guste aceitunas, pimiento de bote, la yema de huevo duro rallada ...
Bye.
viernes, 8 de julio de 2016
BERENJENAS RELLENAS DE ATÚN Y QUINOA.
Hola, hola hoy tengo una receta que desde que la vi publicada en facebook la quería hacer y hoy le ha llegado la hora.
Yo la he adaptado a mi gusto y en vez de salsa teriyaki (que no tenía) le he puesto salsa de soja (dulce, yo uso la de la marca Heinz) y un poquito de aceite de sésamo y no las he gratinado con queso, que seguro que están buenísimas, sino que las he servido del tiempo como acompañamiento a unas sardinas asadas je, je, aunque son un plato completo por sí mismas.
Las virtudes de la quinoa son infinitas (el que quiera puede verlo en el post de la ensalada templada de quinoa de este mismo blog) y su acompañamiento no se queda atrás la carne de las berenjenas, atún, huevo, cebolleta y salsa de soja. Además de una receta original y sana está buenísima y es apta para dietas y celíacos.
Los ingredientes que he utilizado son:
2 berenjenas.
1 cebolleta.
130 grs. de quinoa.
260 grs. de caldo (yo uso el de pollo de brick).
2 huevos duros.
2 latitas de atún.
Aceite de oliva, sal, pimienta, salsa de soja y aceite de sésamo.
Se enciende el horno a 200 grados.
Se cortan las berenjenas a la larga por la mitad y a cada mitad se le hacen unos cortes sin llegar a la piel para que al asarlas el calor penetre y al sacar la carne salga bien.
Se meten en el horno caliente 40-45 minutos hasta que las pinchemos y veamos que la carne está tierna. Se pueden hacer en el microondas pero yo las he hecho así.
Mientras las berenjenas están en el horno podemos ir hirviendo 2 huevos para que queden duros y cociendo la quinoa, para ello ponemos el caldo en un cazo y cuando rompa a hervir se le añade la quinoa (previamente lavada) y se deja 10-12 minutos, primero un par de minutos a fuego vivo y después tapada y al mínimo.
Se corta la cebolleta en brunoise (cuadraditos pequeños).
Cuando las berenjenas están asadas hay que sacar la carne con una cuchara pero es mejor dejarlas que se atemperen para poder manipularlas bien.
Sacamos la carne de las berenjenas con cuidado de no romper la piel para poder rellenarlas luego y la trinchamos un poco para que quede suelta.
Ponemos una sartén al fuego con 2 cucharadas de aceite de oliva y se pone la cebolleta a pochar con un poco de sal.
Cuando está transparente se añade la carne de las berenjenas y se mezcla con la cebolla removiendo durante un par de minutos. Se añade la quinoa y se integra también.
Como la sartén estaba muy llena y no iba a necesitar ya el fuego lo pasé a un bol grande y le añadí el atún escurrido y desmigado y los huevos duros bien picaditos. Se remueve con cuidado y se aliña al gusto: sal, pimienta, salsa de soja y aceite de sésamo o salsa teriyaki como la receta original ...
Una vez listo se rellenan las berenjenas que teníamos reservadas y se puede gratinar con queso pero a mí me gustaron así, templadas y de acompañamiento a unas sardinas al horno que estaban de vicio ja, ja, ja.
Bye.
Yo la he adaptado a mi gusto y en vez de salsa teriyaki (que no tenía) le he puesto salsa de soja (dulce, yo uso la de la marca Heinz) y un poquito de aceite de sésamo y no las he gratinado con queso, que seguro que están buenísimas, sino que las he servido del tiempo como acompañamiento a unas sardinas asadas je, je, aunque son un plato completo por sí mismas.
Las virtudes de la quinoa son infinitas (el que quiera puede verlo en el post de la ensalada templada de quinoa de este mismo blog) y su acompañamiento no se queda atrás la carne de las berenjenas, atún, huevo, cebolleta y salsa de soja. Además de una receta original y sana está buenísima y es apta para dietas y celíacos.
Los ingredientes que he utilizado son:
2 berenjenas.
1 cebolleta.
130 grs. de quinoa.
260 grs. de caldo (yo uso el de pollo de brick).
2 huevos duros.
2 latitas de atún.
Aceite de oliva, sal, pimienta, salsa de soja y aceite de sésamo.
Se enciende el horno a 200 grados.
Se cortan las berenjenas a la larga por la mitad y a cada mitad se le hacen unos cortes sin llegar a la piel para que al asarlas el calor penetre y al sacar la carne salga bien.
Se meten en el horno caliente 40-45 minutos hasta que las pinchemos y veamos que la carne está tierna. Se pueden hacer en el microondas pero yo las he hecho así.
Mientras las berenjenas están en el horno podemos ir hirviendo 2 huevos para que queden duros y cociendo la quinoa, para ello ponemos el caldo en un cazo y cuando rompa a hervir se le añade la quinoa (previamente lavada) y se deja 10-12 minutos, primero un par de minutos a fuego vivo y después tapada y al mínimo.
| Quinoa cocida. |
Cuando las berenjenas están asadas hay que sacar la carne con una cuchara pero es mejor dejarlas que se atemperen para poder manipularlas bien.
Sacamos la carne de las berenjenas con cuidado de no romper la piel para poder rellenarlas luego y la trinchamos un poco para que quede suelta.
Ponemos una sartén al fuego con 2 cucharadas de aceite de oliva y se pone la cebolleta a pochar con un poco de sal.
Cuando está transparente se añade la carne de las berenjenas y se mezcla con la cebolla removiendo durante un par de minutos. Se añade la quinoa y se integra también.
Como la sartén estaba muy llena y no iba a necesitar ya el fuego lo pasé a un bol grande y le añadí el atún escurrido y desmigado y los huevos duros bien picaditos. Se remueve con cuidado y se aliña al gusto: sal, pimienta, salsa de soja y aceite de sésamo o salsa teriyaki como la receta original ...
Una vez listo se rellenan las berenjenas que teníamos reservadas y se puede gratinar con queso pero a mí me gustaron así, templadas y de acompañamiento a unas sardinas al horno que estaban de vicio ja, ja, ja.
Bye.
viernes, 1 de julio de 2016
SORBETE DE NÍSPERO.
Hola, hola ha sido mi cumple y estuve pensando qué hacer para la comida familiar, al final me decidí por la salsa de cordero de mi madre y de postre quería algo ligero y como lo que más me gusta son los helados opté por un sorbete, y qué mejor que de los nísperos del huerto de mis padres.
Así que hace unos días los pelé, les quité los huesos y los congelé y de esta manera no he necesitado ni la heladera, con triturarlos semicongelados la textura que quedó era perfecta. Se puede poner algo de zumo de limón para que conserve el color pero a mí no me gusta mucho porque cambia el sabor.
Se puede hacer con otras frutas pero que sean frutas con bastante contenido de agua como melón o sandía, fresas, peras ... La opción de los sorbetes es muy sana y refrescante porque a fin de cuentas te tomas un helado pero lo que realmente estás comiendo es una buena ración de fruta y sin ninguna grasa! No contiene lactosa, ni gluten, ni huevo ... para todos los públicos je, je.
Para el sorbete utilicé:
400 grs. de nísperos limpios.
100 grs. de agua.
100 grs. de azúcar.
Hacer un almíbar poniendo al fuego un cazo con el agua y el azúcar y dejándolo hervir unos minutos.
Después hay que dejarlo que se atempere y meterlo en la nevera unas horas.
Cuando vayamos a hacer el sorbete se saca la fruta del congelador un ratito antes para que pierda algo de frío, se pone en un vaso batidor con la mitad del almíbar y se tritura todo. Se va añadiendo almíbar al gusto hasta que quede una textura perfecta de sorbete.
Se pasa a un recipiente y se deja en el congelador.
Si vais a tardar en comerlo hay que ir removiéndolo para romper los cristales y que no se congele en exceso. Yo lo hice antes de comer y para el postre estaba perfecto.
Bye.
Así que hace unos días los pelé, les quité los huesos y los congelé y de esta manera no he necesitado ni la heladera, con triturarlos semicongelados la textura que quedó era perfecta. Se puede poner algo de zumo de limón para que conserve el color pero a mí no me gusta mucho porque cambia el sabor.
Se puede hacer con otras frutas pero que sean frutas con bastante contenido de agua como melón o sandía, fresas, peras ... La opción de los sorbetes es muy sana y refrescante porque a fin de cuentas te tomas un helado pero lo que realmente estás comiendo es una buena ración de fruta y sin ninguna grasa! No contiene lactosa, ni gluten, ni huevo ... para todos los públicos je, je.
Para el sorbete utilicé:
400 grs. de nísperos limpios.
100 grs. de agua.
100 grs. de azúcar.
Hacer un almíbar poniendo al fuego un cazo con el agua y el azúcar y dejándolo hervir unos minutos.
Después hay que dejarlo que se atempere y meterlo en la nevera unas horas.
Cuando vayamos a hacer el sorbete se saca la fruta del congelador un ratito antes para que pierda algo de frío, se pone en un vaso batidor con la mitad del almíbar y se tritura todo. Se va añadiendo almíbar al gusto hasta que quede una textura perfecta de sorbete.
Se pasa a un recipiente y se deja en el congelador.
Si vais a tardar en comerlo hay que ir removiéndolo para romper los cristales y que no se congele en exceso. Yo lo hice antes de comer y para el postre estaba perfecto.
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